domingo, 10 de julio de 2016

La baja autoestima en los jóvenes


Muchos jóvenes, por no decir la mayoría, entre los 12 y 17 años de edad sufren por no sentirse aceptados en la sociedad; y, en especial, por ellos mismos, lo cual hace que olviden el amor y valor que se tienen a sí mismos. A eso se le llama tener baja autoestima.

La baja autoestima es uno de los peores problemas que afecta a los adolescentes llevándolos a la depresión, autoflagelación y como consecuencia, a la muerte, por estos motivos me declaro en contra, no de los chicos que se dejan dominar por los insultos y malos consejos de las personas; sino, de esas personas, que creen y viven de hacer sentir mal a los jóvenes con insultos, violencia, sin pensar si quiera un poco en cómo se sienten ellos.

Los jóvenes ya olvidaron lo que es realmente tener una alta autoestima, ya que los estándares de belleza, aceptación, etc ; en la sociedad, son totalmente ridículos. Para ellos: salir bien en una foto, tener un cuerpo perfecto y ser conocido por todos; es símbolo de haber cumplido el modelo a seguir, por lo que fingen tener una gran autoestima, haciendo de seguidores de lo que otras personas a su alrededor hacen, sin medir lo irracional o las consecuencias que puede tener. Pareciera que la idea de que  no importa si lo que hago está mal, lo que realmente importa es ser amado y conocido por todos cueste lo que cueste está impregnada en la mente juvenil, lo que resulta triste pues estos jóvenes terminan con un vacío que nadie podrá llenar.

No obstante, sus padres, los cuales están encargados de la autoestima de sus hijos, muchas veces son los primeros que la atacan, ya que la baja autoestima puede venir de la excesiva crítica de los ellos. Algunos padres, con muy buena “intención”, utilizan la comparación con otros niños, o se olvidan de premiar las buenas acciones y solo recalcan lo mal que ellos hacen. Esto es una manera de educar, que al final, logra efectos contrarios a los deseados y provoca inseguridad en los hijos.

Ahora, en estos tiempos, hay otro punto más que aqueja la autoestima de los jóvenes: la opción sexual. Ahora resulta que es malo tener un gusto o atracción por alguien del mismo sexo, por eso los jóvenes de hoy callan y caen en depresión por no ser ellos mismos. El miedo al que dirán de las personas y sus constantes ataques homofóbicos, sumados a esta pesada duda de si está mal ser o no ser homosexual, puede llegar a hacerlos creer que es una enfermedad.

Además de que la autoestima de los jóvenes es atacada por su entorno social y por sus padres, en consecuencia, muchas  veces terminan siendo víctimas de vicios como las drogas y el alcohol, para aparentemente salir de ese estado depresivo. No siempre ellos lo buscan, sino que también los mismos chicos que los molestan se las ofrecen para así burlarse y ver cómo les afecta, lo cual trae como consecuencia que mueran en un coma etílico o, como pasa en el caso de las drogas, por sobredosis. Es increíble como hoy en día la baja autoestima de un joven puede llevarlo a tomar malas decisiones, llevándolo a la muerte.

En el 2012 tuve un amigo que se llamaba Alex Malven. Tenía 17 años, lo conocí en el instituto Toulouse Lautrec, y estudiábamos la misma carrera. No era muy sociable, tenía una cara seria y deprimente, ya que todos en el salón lo molestaban demasiado y él siempre se quedaba callado ante estos ataques. Se podía ver y sentir el desprecio de mis compañeros hacia él; una noche fuimos todos a una fiesta en La Molina, ese día recuerdo verlo ahí, solo y sin nadie que le hablara o bailara con él. En un momento los chicos que lo molestaban lo invitaron a tomar y fumar marihuana, diciéndole que intentara ser una persona normal como ellos, y que pruebe un poco de eso. Esa noche él se sintió popular por hacer lo mismo que ellos, mas no duró demasiado. Vi que salió de la fiesta con los chicos, por lo que fui tras ellos para ver que hacían y, pude ver que lo estaban bañando en alcohol, desvistiéndolo y tomándole fotos. Alex, drogado, no sabía que pasaba. Agarre su ropa y lo intenté vestir para irnos juntos, pero solo corrió por la bajada del cerro, siendo golpeado trágicamente por un auto.

Mi experiencia, que suma a esta historia otras más, me hacen tener argumentos suficientes para estar en contra de esas personas que aborrecen a jóvenes por ser diferentes. Esto, en mi sociedad, es común y lamentable; incluso en mi instituto actual de ISIL, muchos compañeros se burlan de chicos así, y los usan para divertirse jurando ser sus amigos, para así ocultar sus verdaderas intenciones.

Ya no veo valores a donde quiera que vaya y tampoco veo personas que se valoren a sí mismas. Según el psicólogo Nathaniel Branden (2011) en su libro “La Psicología de la Autoestima” nos dice: “sólo nosotros mismos podemos hacernos el regalo más valioso de este mundo: La recuperación del sentido real y genuino de nuestros propios valores, es decir, de nuestra autoestima”.

En conclusión, la autoestima de un joven decae cuando llega a creerse las críticas ofensivas de las personas; y, más aún, si son de sus padres, llegando a pensar que valen menos que los demás. Cuando pasa esto, pueden transformarse en alguien que solo está pidiendo ser aprobado y valorado por los otros, y esta necesidad  de evitar el rechazo hace que se humillen.


Sin embargo, así como hay muchas formas de perder la autoestima, hay una infinidad de formas para recuperarla. Algunas de ellas son: yendo a un psicólogo, hablando con los padres, alejándose de ese grupo de personas que hacen daño emocionalmente, yendo a talleres de autoestima sin miedo al cambio, leyendo libros de auto ayuda , lo que logrará que uno comience a verse como alguien único y no como uno más. Cada uno de nosotros es valioso y tiene su propio lugar en el mundo, sus objetivos, sus ideas, su cuerpo, no tienen por qué ser del gusto de los demás.



Referencias Bibliograficas:


Branden, N.(2011) La Psicología del Autoestima. Barcelona: Paidós.